El Hermano Mayor de la Ilustre Hermandad de Nuestra Señora del Prado, Ismael López de Sancho, está convencido de que la alta afluencia que hubo ayer en la procesión en honor de la patrona de Ciudad Real, es una respuesta «de rebeldía» de los católicos que se sienten agredidos por el gobierno socialista.
Por el contrario, relativizó la importancia que puede haber tenido la crisis económica en este aumento de participantes. En cambio, éste será el argumento con el que la hermandad abaratará el próximo año el coste de las medallas.
En una conversación con los medios de comunicación, el responsable de la hermandad y candidato a presidente cuando en los próximos meses se aplique una reforma de los estatutos, señaló que a lo largo de todo el día, los miembros de la junta directiva estuvieron recibiendo llamadas de personas de otras localidades que querían estar en la procesión.
El Hermano Mayor anunció que próximamente se dotará al trono de la Virgen de una nueva estructura más ligera y se restauraran el baño de plata de los varales. Este año se ha dado un nuevo baño a los reflejos del halo.
La Hermandad de nuestra Señora del Prado está compuesta por 1.147 miembros, de los que algo más de una treintena recibieron ayer sus medallas después de que fueran bendecidas por el obispo-prior, Antonio Algora.