Momento del fallo
La pintura figurativa Interior, que reproduce un paisaje desde una ventana, del madrileño Carlos Fernández Morago, y la escultura En movimiento, que representa en acero inoxidable a un niño jugando, del valenciano Julián Calatrava Weber, se impusieron a las 541 obras que este año se presentaron a la 71 Exposición Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, cuyo jurado falló ayer por la noche la Medalla de Oro de la exposición en la modalidad de pintura y escultura, respectivamente, y que llevan aparejado un premio en metálico máximo de 30.000 euros.
Las obras premiadas y seleccionadas, 59 de pintura y 24 en escultura, serán expuestas en una muestra que se organizará en el Museo Municipal de la ciudad y que se inaugurará el próximo 5 de septiembre.
El teniente de alcalde de Cultura y Turismo, Manuel López Rodríguez, destacó el aumento de participación año tras año, registrando en la anterior edición la recepción de 410 obras, así como el aumento de artistas que han pasado de 420 a 440 en la presente edición. Se contabilizan 18 nacionalidades, igual que el pasado año, figurando la alemana, argentina, belga, boliviana, estadounidense, brasileña, cubana, francesa, holandesa, española, húngara, italiana, japonesa o rumana. En el caso de España, por comunidades autónomas las que mayor participación registraron fueron Andalucía, Aragón y Asturias.
En esta edición, el jurado estuvo compuesto por Jesús Martín Rodríguez-Caro como presidente de honor; Manuel López Rodríguez como presidente; José Javier Pérez Avilés como secretario; y actuaron como vocales destacados artistas y expertos en arte, como el pintor Rafael Canogar, que se presenta a la exposición como artista invitado; el crítico y presidente de la Fundación Santander 2016, Rafael Doctor Roncero; el crítico Fernando Fernán Gómez; y el escultor Amancio González.
En rueda de prensa, Canogar señaló que las obras premiadas son «llamativas y espectaculares» en una exposición que «ha formado parte del telón de fondo de mi carrera artística desde joven». Por su parte, Amancio González coincidió en señalar que el certamen de Valdepeñas es de «referencia nacional», ya que se trata del más decano, y destacó la pintura premiada por resultar «poética, limpia y realista». Los críticos Rafael Doctor y Fernando Fernán Gómez destacaron la «unanimidad» del jurado a la hora de elegir las obras premiadas, así como la calidad de las mismas. Fernán Gómez, que participa por sexta vez como jurado de la exposición, señaló que «es la edición con mejor nivel que he visto en las obras recibidas».
Según informó el Ayuntamiento, las obras premiadas van formar parte de los fondos de la exposición, en donde también se encuentran otras valiosas obras de arte de autores como Antonio López, Manuel López Villaseñor, Pancho Cossío, Agustín Redondela, Agustín Úbeda, Antonio Guijarro, Juan Barjola, Venancio Blanco, Santiago de Santiago, José Luis Sánchez, David Lechuga o Juan Manuel Castrillón, entre otros.
El certamen de Valdepeñas cuenta además con un elevado fondo de adquisición (145.750 euros), en el que colaboran casi una veintena de mecenas de la localidad, lo que convierte a la ciudad en uno de los mayores centros de coleccionismo público y privado de arte contemporáneo del país.
De las obras presentadas, el jurado decidió por unanimidad adquirir para la colección de la Diputación Provincial la obra finalista de pintura Las Jornadas de Yo: 1040493, del bilbaíno Jesús Alonso Alonso.
la más antigua. La Exposición Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas nace como tal en 1940 de la mano de un grupo de entusiastas del arte de la localidad. En un principio se denominó Exposición de Arte de Valdepeñas, hasta que en 1953 pasa a denominarse Exposición Manchega de Artes Plásticas. Entre ambas, en el periodo de 1945 a 1952, tuvo carácter provincial y, en 1961, nacional. En 1968 amplía su dotación económica y pasa a denominarse I Certamen y Salón Nacional del Movimiento, Octavo Premio Valdepeñas y XXIX Exposición Manchega de Artes Plásticas.
Tras el éxito de la edición de 1940, al año siguiente, se le dota ya con unos premios de carácter simbólico. La dotación de premios empieza a incrementarse con el patrocinio de la Jefatura Provincial del Movimiento, aunque va a ser a partir de 1953 cuando se aumente considerablemente, pasando a ser el Molino de Oro de 25.000 pesetas y el de Plata de 10.000 pesetas.
En 1974 pasa a denominarse Exposición Nacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, y se instituye como primer premio la Primera Medalla de la Exposición. Será cuando ésta tenga una dotación económica considerable, que en un principio es de un millón de pesetas, hasta el año 1989, cuando pasa a ser de dos millones. A fecha de hoy es la más antigua del país con galardonados de la talla de Antonio López García, López Villaseñor o Agustín Úbeda.
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