Zona de espera de un centro de salud
Las denuncias por agresiones a personal sanitario del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) siguen creciendo en la provincia de Ciudad Real, a pesar de las medidas preventivas puestas en marcha por el Gobierno regional para echarles el freno. Así, el registro que desde abril de 2007 funciona de manera informatizada dentro del Plan Perseo recoge sólo en el año 2009 un total de 162 incidentes violentos, el 36,5 por ciento de lo anotado en el conjunto de Castilla-La Mancha (443).
La comunicación de estos ataques físicos y verbales se disparó en los hospitales y centros de salud ciudadrealeños un 30 por ciento con respecto a 2008, año en el que se formalizaron un total de 123 denuncias. Asimismo, los datos ponen de manifiesto que la Gerencia Única de Puertollano acaparó tres de cada diez de los incidentes que figuran en este censo.
En la evaluación de estos conflictos por ámbito asistencial se observa que en 2009 de los 443 episodios contabilizados en la región, 260 tuvieron lugar en Atención Primaria y 136 en Especializada, al margen de los 47 casos registrados en la Gerencia Única de Puertollano. Un importante foco de conflicto que, no obstante, ha terminado el año con diez incidentes menos que en 2008.
medicina de familia. En cuanto a su distribución en la provincia, los hospitales ciudadrealeños sumaron 46 agresiones (dos más que en 2008), mientras que los centros de salud llegaron a alcanzar la cifra de 66 (44 más que hace un año). Un repunte importante el registrado por las gerencias de Atención Primaria de Ciudad Real (39) y Alcazar de San Juan (27).
En el abordaje integral de la violencia, el Plan Perseo contempla actividades formativas destinadas a prevenir situaciones de riesgo y proteger a los profesionales, así como a los usuarios, ante ellas. «Los errores en la comunicación suelen ser la causa de múltiples conflictos declarados», asegura el coordinador regional del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Sescam, Sebastián Sánchez Serrano. En este sentido, el programa dota a los trabajadores de habilidades para identificar y reconducir coyunturas adversas, dar malas noticias o manejar el estrés. De este modo, aboga por técnicas de resolución de conflictos tales como la mediación.
Y es que los datos ponen de manifiesto que al margen de las agresiones físicas, que representan un pequeño porcentaje, están las vejaciones y los ataques verbales, que incluyen coacciones, amenazas e insultos.
Los trabajadores que han sido víctimas de algún ataque por parte de pacientes y familiares tienen a su disposición asesoramiento jurídico y asistencia letrada por parte del Sescam en el caso de que quieran iniciar las acciones legales pertinentes, según expone Sánchez Serrano.
Además, el Plan Perseo ahonda en el análisis del problema existente para la eliminación o minimización de los riesgos que del episodio violento se deriven. Para ello se establecen las denominadas comisiones de resolución de conflictos constituidas ad hoc en cada gerencia. (Más información en la edición impresa)
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