Antiguo edificio de la Cruz Roja de la capital
El Círculo de Bellas Artes pide que la casa que fue sede de la Cruz Roja de Ciudad Real se convierta en un centro cultural de funcionamiento participativo, en lugar de acoger la Delegación de la Consejería de Cultura.
Los responsables del colectivo cultural entregaron esta propuesta a la delegada del ramo, Carmen Teresa Olmedo, hace unos días, al tiempo que la hicieron llegar también al presidente de la Junta, José María Barreda.
La idea que ha presentado el Círculo ha sido elaborada por el artista Pablo Rivera Codina, quien afirma que su referencia en esta idea han sido algunos centros de Madrid, como La Casa Encendida o El Matadero.
Rivera Codina explicó a este diario que su propuesta surgió después de varias conversaciones con el presidente del Círculo, Alberto Muñoz: «Me parecía que era una pena que después de que la movilización ciudadana hubiera detenido la demolición, que el edificio no sirviera para la gente».
Su iniciativa parte de la idea de que los ciudadanos deben tener un protagonismo en la recuperación del edificio similar a la que tuvieron a la hora de detener la demolición.
Así, el proyecto de desarrollaría a través de una escuela taller para artistas y artesanos que desembocaría en «un espacio para la creación artística y encuentro cultural» y como un factor de dinamización cultural en su entorno, más allá del ámbito local.
Por otro lado, Rivera propone la utilización de materiales ecológicos y procedentes del reciclaje y que el proyecto definitivo se elabore por medio de un concurso de ideas en la Escuela de Artes Pedro Almodóvar.
Los objetivos de la escuela taller sería reconstruir los destrozos, rehabilitar el espacio con fines culturales, ofrecer FP a jóvenes desempleados con inquietudes artísticas, rehabilitar espacios para su utilización como talleres artísticos, instruir en disciplinas transversales como cerámica y dibujo y que los jóvenes participen en el diseño arquitectónico.
A ello se añade el objetivo de ofrecer experiencia y práctica laboral en ocupaciones como diseño de interiores, construcción, carpintería, materiales, forja, restauración de muebles y diseño de mobiliario artístico como caballetes, mesas de trabajo, armarios o estanterías.
Un lugar clave. Una vez puesto en marcha el centro, Pablo Rivera plantea que se convierta en un espacio de referencia para la formación y la difusión cultural y que promueva la participación activa de los artistas de Ciudad Real y su entorno como parte de ese proceso de comunicación de la cultura. (Más información en la edición impresa)
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