Corbacho (i.), en el partido ante el Marchamalo
Con arbitraje de Fernández Manzaneque, a las 16.30 horas comenzará en el Municipal de El Carmen el choque entre Daimiel y La Gineta. No se trata de un partido más, sino que supone un encuentro con mucho en juego para los blancos, si quieren seguir aspirando a conseguir la permanencia en la categoría.
Los de Rimun vuelven a afrontar una verdadera ‘final’. Haciendo cálculos, el Daimiel necesita al menos seis victorias, y la de esta tarde debería ser la primera. Sus jugadores deben salir al campo con la misma actitud que demostraron hace 15 días ante el Marchamalo, demostrando grandes dosis de ganas, fuerza y coraje, armas imprescindibles para quedarse en la Tercera División.
Importante será el apoyo de la afición local, que está satisfecha con la actitud del equipo en sus últimas citas. Los veteranos como Ruiz Caba, Armindo, Fran o Valdivia son jugadores queridos por la afición, junto a los Astilleros, Aarón, Negrete y otros más jóvenes, además del último fichaje, Israel. Este apoyo ha hecho que el Daimiel haya recuperado parte de su autoestima para que, al menos, existan esperanzas de lograr el gran reto deportivo, aunque sin olvidar que en este momento éstas opciones de permanencia son mínimas. Por ello, los tres puntos de hoy se presentan como muy importantes. Vitales.
El pulso ante La Gineta se lo van a perder Quesada, que cumplirá su último partido de sanción, y Paco Torres, lesionado. Estas ausencias no se deberían notar en el terreno de juego, aunque ambos son hombres muy importantes en el equipo.
Un equipo en el que, a pesar de todo, reina un gran ambiente, como se constató en la caldereta que compartieron el pasado viernes jugadores y miembros de la junta gestora, con el presidente Francisco Pinilla a la cabeza.
En cuanto al rival, La Gineta encadena tres jornadas sin conseguir la victoria, por lo que la necesidad también presionará a sus jugadores.