Miembros del Club Deportivo Sea como Sea, junto a los componentes del BM Ciudad Real.
El BM Ciudad Real completó ayer su penúltima sesión de entrenamiento antes de visitar la cancha del Alcobendas mañana sábado (18 horas). Pero no fue una tarde de trabajo más. Mientras Talant Dujshebaev y Raúl González impartían instrucciones a sus pupilos y ensayaban diferentes jugadas, en las gradas, impacientes, con evidentes rostros nerviosos, un grupo de discapacitados intelectuales del Club Deportivo Sea como Sea aguardaba entrar en la cancha para compartir una sesión de entrenamiento con sus ídolos.
Algunos, como Cipriano Trujillo, incluso son socios del club y no podían ocultar la emoción de practicar ejercicios con los campeones de Europa. «Siempre que puedo por mi trabajo vengo a ver al equipo. Para mí, Talant y Entrerríos son los mejores», aseguró Trujillo, uno de los componentes de este equipo, que recientemente se proclamó subcampeón regional.
El capitán de ese equipo es Mario Manzano. Con 17 años es el más joven del grupo y aseguró que su jugador favorito es ‘Jota’ Hombrados. «Me gusta ser portero y practicar deporte. Es muy duro, pero hay que entrenar mucho para mejorar», recalcó el capitán del Club Deportivo Sea como Sea, que destacó del BM Ciudad Real «todo lo que entrenan porque eso es muy duro».
Después de hacerse la tradicional foto de familia, los miembros de este club deportivo, que participa en las competiciones organizadas por la Federación de Deportes para Discapacitados Intelectuales de Castilla La Mancha (Fecam), pudieron entrenarse con varios jugadores del equipo campeón de Europa.
Junto a ellos estuvieron Luc Abalo, Petar Metlicic, Viran Morros, David Davis, Roberto García Parrondo, ‘Jota’ Hombrados y Arpad Sterbik, que se mostró orgulloso de participar en estas iniciativas. «Me encanta ver las caras de felicidad de estos chicos cuando están con nosotros».
El Club Deportivo Sea como Sea nació en el seno de la Asociación Laborvalía con el fin de fomentar el ocio y el deporte entre los discapacitados intelectuales.
Poco a poco su actividad ha ido creciendo e incluso ahora llevan a cabo dos sesiones de entrenamiento diarias de todos los deportes, aunque predomina el balonmano, «como no podía ser de otra manera en Ciudad Real», explicó su presidenta, Pilar Torres.
Sin lugar a dudas, actividades como la de ayer quedarán grabadas en la retina de este grupo de jóvenes deportistas, con edades comprendidas entre los 17 y los 36 años, y que pudieron comprobar el lado más humano de otro grupo, el de un equipo profesional al máximo nivel, situado en la elite mundial desde hace varias campañas, pero que no por ello olvidan aportar su granito de arena, siendo ejemplo para otros muchos deportistas cuyo trabajo y sacrificio son asimismo ejemplos de superación personal.