Jaime Prado, a la derecha, en un entrenamiento de la UDP.
La Unión Deportiva Puertollano jugará su el próximo sábado, ante el CD Toledo, el decimonoveno partido en lo que va de temporada. O, lo que es lo mismo, los mismos partidos que el resto de los conjuntos del Grupo II de la Segunda División B habrán jugado cuando llegue Navidad, y se haya cumplido la primera vuelta del calendario. Para entonces, el conjunto industrial habrá negociado algunas curvas más, y llegará al parón navideño con muchos minutos en las piernas, y con el cansancio que eso acarrea.
Para muestra, un botón: Eloy Pomar, defensa central de la Unión Deportiva Puertollano, ya ha jugado, en lo que va de temporada, más minutos de los que acumuló en todo el curso pasado, cuando ni siquiera se ha alcanzado el ecuador del presente. La acumulación de minutos en las piernas de los jugadores se traduce en cansancio, fatiga acumulada y lesiones, un aspecto en el que, no obstante, el conjunto azul no está siendo muy castigado, muscularmente hablando.
«Lo cierto es que los jugadores están respondiendo a la perfección, trabajan con mucha intensidad y eso está evitando que suframos más lesiones musculares», explica Jaime Prado, preparador físico de la Unión Deportiva Puertollano, que reconoce que esperaba que, a esta altura de temporada, el equipo hubiera sufrido más lesiones «de tipo muscular, porque la de Germán, que fue fruto de un choque, o la de Gomis, que fue por un encontronazo, no se pueden considerar como tales».
El secreto está en una buena preparación física, y en el nivel que el Puertollano le otorga a cada una de sus acciones. «El equipo trabaja al cien por cien en los entrenamientos, y lo hace también en los partidos, por eso el estado de forma de la plantilla es óptimo y somos optimistas de cara a lo que queda de primera vuelta», afirma Prado, que reconoce que el objetivo hasta Navidad «es mantener el buen tono físico que hemos venido demostrando hasta ahora».