«Hemos acordado un plan de choque para que en Castilla-La Mancha no haya lunes al sol, para que no tengamos personas de brazos cruzados». Así, con estas mismas palabras anunció ayer el presidente autonómico José María Barreda sus nuevas medidas para atender a aquellos parados que dejan de cobrar las prestaciones por desempleo.
Este ‘plan de choque’ podría estar listo a finales de abril. Ésa es la intención tanto del Gobierno regional como de los demás firmantes del acuerdo, la Confederación de Empresarios Cecam y los sindicatos UGT y CCOO. «El tiempo apremia y hay que darse prisa», apuntó Barreda mientras que recordaba que cuando acabe abril habrá entre 10.000 y 11.000 desempleados que dejen de cobrar sus prestaciones de cobertura social.
Ni el Gobierno, patronal ni sindicatos entraron ayer en los detalles de este plan de choque. Lo que sí desveló Barreda es que «el propósito claro es conseguir que todas estas personas esté trabajando al menos 180 días lo cual les da ya la posibilidad de tener derecho a nuevas prestaciones».
reunión con diputaciones. Para conseguir ‘dar empleo’ a todas las personas que se queden sin paro, Barreda recordó que recurrirán a «prácticas de otros planes de empleo que sirven de referencia». El presidente autonómico adelantó además que «en alguna medida este plan va a estar cofinanciado por las diputaciones». De hecho, la semana que viene Barreda ya tiene concertada una reunión con los presidentes de las cincos diputaciones provinciales para ultimar estos detalles.
Otro adelanto que ofreció el presidente fue que este plan de choque no impedirá la aplicación de las medidas que también está analizando el Gobierno de Zapatero para atender a las personas que dejan de cobrar la prestación por desempleo. «Estamos dispuestos para aprovechar los planes, recursos y ayudas que vienen de todas las administraciones», explicó Barreda, «pero no estamos esperando a ver qué hacen los demás».
La propuesta del presidente de la Junta fue bien acogida por los representantes de sindicatos y empresarios. El presidente de Cecam, Jesús Bárcenas, valoró positivamente que no se trate de «subsidiar de una manera sin empleo», sino que se genere trabajo «a través de los ayuntamientos por unas obras determinadas».
nadie en la cuneta. El secretario general de Comisiones Obreras, José Luis Gil, reivindicó la urgencia de este plan de choque porque «no podemos dejar a nadie de los nuestros en la cuneta». El representante de CCOO dijo que «el Gobierno tiene la obligación de dar soluciones para que estas personas vivan con dignidad».
El secretario general de UGT, Carlos Pedrosa, insistió en que se seguirá trabajando en formación y orientación, pero que estas medidas eran urgentes por el alto número de parados y «ante la imposibilidad» que tiene el mercado para «generar la cantidad de trabajos necesarios».